domingo, 14 de marzo de 2010

Crazy Heart

Ayer fuímos a ver "Crazy Heart", película escrita y dirigida por Scott Cooper.


La película ha despertado algo más de atención éstos últimos días, gracias al Oscar que se ha llevado Jeff Bridges por la fantástica interpretación de Bad Blake, cantante de country con alma de eterno perdedor y alcohólico solitario donde los haya.

Obviamente, debido a mi interés por la música bien hecha, por el country "real", y por las historias y lugares que he encontrado por el sur de EEUU, tenía muchas expectativas creadas sobre la película.

Pues todo lo que pueda decir es poco.

Está filmada con muchísimo gusto, esos paisajes de los alrededores de Alburquerque, Nuevo México, esas nubes sazonadas con buen criterio con filtros de ligeros tonos magenta, la música es maravillosa, esos ritmos de buen southern rock mezclados con alguna balada country como "The Weary Kind", tema central de la banda sonora.

Maggie Gyllenhaal acompaña a Bridges con una actuación soberbia, y el secundario de lujo, uno de mis actores favoritos de todos los tiempos, Robert Duvall, que demuestra con su buen hacer y con su peso en pantalla, que todavía se pueden hacer grandes cosas con los casi 80 años que tiene.

En cuanto a Mr. Bridges, me quito el sombrero... consigue que realmente entiendas el tortuoso camino escogido por Bad Blake, y nos regala uno de los mejores papeles que ha dado el cine en los últimos años, una barbaridad, una delicia.

No os voy a destripar aquí la película, el guión no es que sea una locura, pero las interpretaciones de todo el reparto junto con una historia que como ya hiciera "The Wrestler", toca de nuevo el tema de los ídolos caídos, de los currantes del mundo artístico que han seguido al pie del cañón lejos del interés mediático y bajo el olvido de las masas, hacen que "Crazy Heart" sea una pequeña joya.



La vida de un músico, así como de la mayoría de artistas es mucho más desagradecida de los que las luces de los focos y la televisión hacen pensar a mucha gente.
Los viajes interminables, especialmente aquí en los EEUU, pasando más de la mitad de los días en un autobús, o los que tienen menos suerte en un coche, prueba de sonido corriendo, comer algo rápido, e intentar dar lo mejor de tí en las dos horas que dura un concierto, es de todo menos sencillo, mezclado y agitado todo ello con los habituales problemas con el alcohol, las drogas y los problemas familiares.

Todavía recuerdo hace unos años cuando me pasaba las tardes buscando locales para actuar, y en muchos te ofrecían como salario "las birras que os podáis tomar tú y la banda", así que por lo visto a los músicos nos crece el dinero debajo de la almohada, o peor, algo que se sufre más comunmente en España y que por suerte no es tan habitual aquì, el pensar que el que se dedica a la música no hace un "trabajo real", es decir que como disfruta tocando, ya tiene bastante. Nadie sabe las horas de ensayos y años de estudio que hay detrás de cada concierto, y la media de horas de trabajo en un día de bolo en caso de tener que montar tu propio equipo de sonido se dispara por encima de la decena, contando con el viaje, etc...

La vida de muchos cientos de músicos en América es sorprendentemente similar a la que llevo yo subido en el camión, con la diferencia de que a ellos se les exigue al final del día esa energía artística que hace que la gente disfrute a la hora de subirse al escenario, que yo me ahorro subido en un 18 ruedas.

El mismísimo Jonnhy Cash decía que había años de su vida de los que no recordaba ningún concierto, solo horas de carretera, de dormir en marcha, de estar lejos de los tuyos... lo curioso es que esa vida es dura, pero a la vez tampoco la pueden/podemos dejar.
Nómadas, vagabundos por elección propia, vidas al filo de la línea discontínua que separa los carriles de una interestatal que parece que no tiene un destino final, solo paradas eventuales.

La libertad de las autopistas bajo el cielo abierto, y la condena de mantener las ruedas girando cada día, ¿qué tendrá la carretera?.

"Cuanto más dura es la vida, más dulce es la canción"

9 comentarios:

Diva Gando dijo...

Muy buena entrada.
Muy buena reflexión.

ROGER TRUCKER dijo...

Cuanta razon que tienes Javi... Ni que la misma musica fuera alimento para el estomago y imprimiera billetes! Pero la vida "on the road" es una droga muy poderosa.
Cheers,
RT

Aorijia dijo...

Me ha encantado tu reflexión; veré la peli.

Tienes razón, hay quien piensa que el músico puede vivir con las birras/pepsis en el local de turno.

Me has hecho recordar cuando tocaba en mis años mozos en una de estas típicas orquestas de cámara integradas por jovencitos de conservatorio. Íbamos de ayuntamiento en ayuntamiento, muchos de los cuales cobraban entrada por asistir a nuestros conciertos... ¡a nosotros nos daban Coca Cola y panchitos! (o nada de nada).

Nunca vimos un duro, nos pasábamos todo el sábado y varios días a la semana ensayando... Sí, por amor al arte, directamente. Recuerdo con nostalgia esos tiempos tan poco sociales y productivos :-)

En fin, que veré la peli sin duda. Además, Jeff Bridges es de mis favoritos, después de John Malkovich.

¡Ojo en la carretera!

Sergio Bonachela dijo...

Que buena The Wrestler y que bueno "El Nota", me encanta Jeff Bridges. Me apunto la peli para verla cuando pueda.

Recuerdo con cierta melancolía los tiempos en los que también intenté lo de la música. Me pasé unos cuantos años como vocal de prensa de Amigos del Ruido, una asociación de Leganés que intentaba traer de vuelta el espíritu de Legarock a finales de los 80 / principios de los 90 (reivindicábamos músicos locales para las fiestas de sus pueblo, locales de ensayo... fracasamos miserablemente ante la desidia y mentiras del ayuntamiento). Tenía mi propio grupo a la vez, ensayábamos por las noches en locales de mala muerte en fuenlabrada, moviéndonos en tren, hasta que pudimos tener algo de dinero y pudimos coger unos mejores en Callao... además de los ensayos y los conciertos yo trabajaba en lo mío, y además estudiaba dibujos animados para escapar de mi profesión. Recuerdo que salía a las 6 y media de la mañana de casa y muchos días no llegaba hasta pasada la medianoche. Era duro y no sacabas mucho a cambio, como dices la bebida y el reconocimiento de los cuatro colegas que te acompañaban. Me encantaba lo que hacíamos y por supuesto me hubiera encantado vivir de ello, pero al final te cansas de perseguir utopías.

Un abrazo Javi.

Anónimo dijo...

¡Hola Javi!

Muy buen post y muy buena recomendación-reflexión. Danke schön ;D

Gracias por responder a mi último comentario. La verdad es que yo sigo con la búsqueda del buen sonido country (cuando digo bueno me refiero a que agrade a mis oídos, aunque sean un tanto particulares), y gracias a tus comentarios, y a tus posts la guía a seguir es buenísima. Muchísimas gracias.

Que tengas una genial semana por las tierras norteamericanas.

Besos.

Verónica.

Marcoiris dijo...

Buena entrada Javi, esta apuntada la peli, a mi Bridges me gusta mucho y Robert Duvall tambien. La canción ganadora del oscar es preciosa, me encanta. Nosotros este finde vimos "precious": muy muy dura.

Un abrazo!

Lunatrix dijo...

Uf, menos mal que hay alguno más que no canta en la zona de comentarios, que ya empezaba a sentirme más palurda de lo que soy!

Me han entrado muchísimas ganas de ver la peli después de leer esta entrada. Bridges es grande, muy grande.

Por cierto, tenemos una fiesta en Montreal el 22 de mayo, si te pasas y nos tocas una te invito a la cena.

Es broma ehhhhh? Os invito aunque no me toques nada ;o)

Javi dijo...

¡Gracias, Diva!

¡Qué te voy a contar a tí, Roger!, por cierto, quedaremos por el Nashville, ¿no?.
Nos vemos prontito...

Gracias, Aorijia. Yo empezé en el conservatorio con violín, y las mismas historias con los conciertos de cámara que se hacían en las Casas de Cultura, etc... presupuesto había, pero claro, ya sabemos dónde va a parar.
¡Un abrazo!

¡Joer, Sergio, Legarock!, lagrimones como ciruelas... hace unos años, trabajando ya en la carretera, fuí a una filial de empresa Schenker, y resulta que el encargado era un loco del rock madrileño, colega de Rosendo, etc... me vió las melenas, y se puso a enseñarme fotos de toda la gente de por allí, Hermes Calabria (ex-batería de Barón Rojo incluído), que andaba trabajando al volante ahora de vez en cuando.
A eso iba, que incluso los que se llegan a dedicar a ello profesionalmente, son unos currantes incansables, estar de bolos de aquí para allá es menos "exótico" de lo que la gente cree, y la pasta gansa se la llevan promotores, organizadores, managers... los músicos, normalmente poca cosa.
Keep on rockin!!
¡Un abrazo!

¡Gracias, Verónica!
Recomendación country auténtico de la semana:
Waylon Jennings, inigualable. Échale un ojo.
http://www.youtube.com/watch?v=TNpLSaCirj8
¡Un abrazo!

Marco, me apunto "Precious", tiene muy buena pinta.
Totalmente de acuerdo, "The Weary Kind" es un temazo, no hace falta que te diga lo que tardé en pillar la banda sonora, jejeje.
¡Un abrazín!

Luna, no te preocupes, yo te toco lo que quieras... lol.
El 22 lo tengo complicadillo, mi padre llega mañana, y parece que vamos para Colorado, en cualquier caso, apuntado queda.
PS: Nunca es tarde para empezar a tocar la pandereta.
¡Un abrazo!

Luisa Tomás dijo...

Me encanta esta entrada. Estupenda reflexión. Luisa Tomás

www.lopensaremanana.blogspot.com