jueves, 16 de octubre de 2008

Barna

Se está convirtiendo en tradición. Antes de un viaje largo (Canadá, Egipto...), paseo por Barcelona. Como podéis ver, no me gusta nada el Parc Güell.








viernes, 3 de octubre de 2008

SOLO CAMION (Spanish trucking magazine)

Éste mes han publicado un par de páginas contando mi relación con el mundo del volante, en la popular revista "SOLO Camión". Con un par de fotografías y algunas cosas que les expliqué hace unos meses, ha aparecido en la sección de Carta del mes.
Hace unos meses ya escribieron un extenso reportaje sobre Roger Escuain, que reside en Ottawa, y que por cierto, tiene unos videos en ruta por el continente americano muy buenos.

No cuento casi nada que no esté aquí en el blog, pero me ha hecho ilusión verme en un medio "real", palpable...

Me gusta imaginar que algún compañero de profesión pueda echarle una ojeada, mientras espera en un área de la Autobahn en Alemania, ó en Zaragoza... sin necesidad de conexión wifi.

Gracias a Jesús García.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Some good old country...

Hoy os a poner un vídeo de hace unos años que tenía por ahí, de cuando cantaba country (aunque el rock corre por mis venas), en Universal Studios Portaventura.



¡Espero que os guste!

viernes, 19 de septiembre de 2008

Chinook wind

No me gusta adelantar acontecimientos porque las cosas cambian inesperadamente (y más últimamente), pero voy a intentar dar unas pinceladas de lo que parece van a ser mis próximos pasos para éste otoño que viene.

Tanto parón vacacional (me he pegado dos mesecitos haciendo fotosíntesis), me pone de los nervios, así que a pesar de disfrutar de la playa (al de una semana ya no hay quien lo aguante), nuestras delicias culinarias y demás, me he puesto manos a la obra.
He barajado todas las posibilidades a corto/medio plazo, he mirado destinos dispares, varios trabajos y oportunidades estrambóticas, y al final... todo apunta a que me vuelvo al fresco invernal de Canadá.

Como soy tan listo, después de pasar uno de los peores inviernos de los últimos 20 años en Ontario, me vengo a España en verano, y ahora que el amigo invierno está esperando a la vuelta de la esquina con la escopeta cargada, cojo y me vuelvo para allá. ¡Que me va la marcha, vamos!.

Bueno, todavía falta por limar algunos flecos, y hasta que no me vea allí instalado, no lo doy por hecho, pero bueno, así está el tema hoy por hoy.

Inga encontró trabajo en un hotel nada más llegar y está agusto, pero obviamente es un trabajo de temporada que en los meses de invierno desaparece, así que por su parte, nada en perspectiva hasta al menos el próximo Abril por éstas latitudes, y yo, a pesar de haber buscado con ahínco algo que satisfaciera mis ganas por estar entretenido, no he conseguido grandes resultados, que a sabiendas de la situación económica y laboral, tampoco me ha sorprendido demasiado. Me llegaron a rechazar en una entrevista por excesiva movilidad laboral en el pasado, les daba poca seguridad de continuidad, y eso en los tiempos que corren, y tratándose de una ETT, me parece bastante irónico...

Así que en vista de la situación, tras restablecer contacto con una empresa con la que venía hablando desde hace muchos meses, y con perspectiva de mejorar bastante las condiciones que tenía en Ontario, pues ahora a descubrir Alberta, con sus impresionantes rocosas, sus vaqueros, y sus vientos Chinook, que convierten en primavera algunos días del crudo invierno canadiense.


Obviamente, se que volveré a echar de menos algunas cosas, que todo en ésta vida no se puede tener, pero siendo realista, creo que tengo más opciones de estar agusto allí que en Tarragona, y mi conocimiento de la vida allí es mucho más amplio que cuando me fuí a Kitchener.

Y sinceramente, para qué nos vamos a engañar, soy un maldito adicto de la conducción. Todo el que se haya pasado largas temporadas conduciendo, conoce la droga que supone estar al volante. Después de éstos años, hacer un viaje de menos de 2.000 kms. es como ir a por el pan (sí, de vez en cuando sale el bilbaíno que llevo dentro).
Me siento músico por encima de todo, he hecho trabajos variaditos (camarero, empleos varios de labor administrativa, asistente de estudio de diseño, cantante, tuve mi propio negocio...) pero nada engancha más extralaboralmente que vivir en ruta.

Sí, es un trabajo duro, que conlleva días de astío esperando cargas o soportando a determinadas empresas, problemas burocráticos en aduanas, el peligro del tráfico, condiciones climatológicas extremas, no se duerme como en casa, la comida en carretera...pero en cuanto lo dejas un mes, las ganas de estar de nuevo ahí fuera, cada día despertando en un lugar distinto, y disfrutando de momentos que te pierdes con otros trabajos, como esos amaneceres inolvidables con el brillo de la nieve en el asfalto, la no rutina, o descubrir lugares a los que no te plantearías jamás ir de vacaciones (Roger, añade algo que me haya dejado...), hacen que no me queden muchas dudas. Todo es probar, y si no... "Siempre nos quedará París (o Tarragona)".

Es difícil tomar una decisión así, cuando parece que repites intento, pero como decía Randy Pausch, los muros están en el camino de cada uno, para evitar que alcanzen sus sueños los que no los desean realmente, son una prueba para la superación personal, y volver a Canadá, para conseguir la meta de estar allí con tranquilidad, se convierte en un motivo de esos que hace que te sientas como Rocky subiendo las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia.

Así que en eso estoy ahora mismo, buscando algún restaurante español "real" que no sirva burritos y enchiladas por allí para cuando me entre la morriña, y haciendo los preparativos para la incursión inicial que será en unas pocas semanas, ya os iré informando.

Un abrazo a tod@s, y hace mucho que nos os lo recuerdo... ¡portaos fatal y pasádlo bien!

P.D.: Para todos los que me escriben preguntando sobre cómo irse para allí, condiciones,etc...dos cosillas fundamentales. INGLES, INGLES, INGLES... y liberarse de cargas en España.
Inglés con buen nivel (fluído, ver las películas en V.O. sin problemas al menos) y lo de las cargas, porque con el cambio euro/dollar, no se gana como para tener tres casas en distintos países del mundo. A partir de ahí, sí, hay trabajo, es cuestión de buscar, comparar, escoger, equivocarse, seguir, vivir, luchar y disfrutar. Para todo lo demás, Mastercard, y me mandáis un mail con lo que queráis saber.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

"Condensador de fluzo"... "¡fluceando!"

Aprovechando que hoy hace exáctamente un año de mi primer viaje a Canadá, me gustaría escribir sobre una curiosa sensación que vengo arrastrando éstos días, y que me recuerda, como algunos habréis sacado del título del post, a la película "Regreso al futuro".

Cuando estaba en Canadá, el hecho de regresar a España, era pensar en una vuelta a lo conocido, a las costumbres cotidianas, a la tranquilidad del hogar, algo así como continuar con el día siguiente después de mi partida. Como si nada hubiese pasado, como si el tiempo en tierras americanas fuese producto de mi imaginación, y simplemente retomar todo aquello con lo que estaba antes de partir. Craso error.

En un principio todo es prácticamente idéntico, mi piso, la calle, familia, vecinos, amigos, restaurantes favoritos, mismos problemas, políticos... ¡TODO!, y sin embargo, nada es igual.

Recuerdo cuando Marty McFly volvía al presente en la segunda parte de "Regreso al futuro", y se encontraba, debido a siniestros cambios en el pasado, con un presente paralelo donde nada es lo que él conocía, aún siendo la misma gente y lugares.

Pues en mi caso, nada maquiavélico ha sucedido (crisis inmobiliaria aparte), y desde el mismo viaje desde el Aeropuerto del Prat a casa, no soy capaz de encontrar el lugar que dejé a finales del año pasado. Todo está bien, todo está en su sitio, pero no es el mismo, al menos para mí.

El tiempo pasa, y las experiencias vividas cambian la propia perspectiva de cada uno, así que supongo que intentar obviar el tiempo pasado éstos meses es absurdo, pero de ahí, a casi no llegar a reconocer el camino de Barcelona a Reus...

Es como la sensación que produce el regresar a un sitio que no veías desde la niñez, ó la adolescencia, y no solamente el lugar, sino la propia percepción han cambiado de tal manera, que aquello no casa por ningún lado con el recuerdo.
Lo que no esperaba es que estando fuera algo menos de un año, el shock fuese tan grande.
Me marché del punto A al punto B, y pensaba volver al A, ó en su defecto al A+1, pero no al punto N, ¡que no he ido a ningún país nuevo!.

Si todo es tal cuál lo dejé, ¿cómo puede ser tan distinto?, paranoias personales, supongo...

La distancia y la nostalgia no son buenos compañeros, claro está. En Canadá, España me parecía la tierra donde los días corren regados con buenos vinos, al son de nuestras entrañables fiestas, y donde la despreocupación horaria, nos permite al mismo tiempo ignorar benévolamente el reloj y exprimir el día hasta altas horas de la madrugada. Toma topicazos que casi me hacían soltar la lagrimilla tonta de inmigrante, mientras me comía unas lonchas de Prosciutto (a falta de buen jamón).
Pues ahora me encuentro añorando la tranquilidad del interminable continente americano, el preciado espacio individual de cada persona, sus "sorry", sus "how you doing today?", el silencio (parece un anuncio de ausonia), en definitiva, su costumbre de procurar joder lo menos posible al vecino, que digo yo, ¿no debería ser un estándar mundial?.

Total, que cosas buenas allí, aquí, y en San Quintín del Palomar, que depende mucho de uno mismo, y que por norma, los que hemos dado el paso hace ya unos años de andar por ahí fuera, solemos ser unos inconformistas de mierda, ¡qué le vamos a hacer!.

Cuando estoy fuera, echo de menos muchísimas cosas de aquí, y sin embargo, no soy capaz de vivir más de un mes sin empezar a imaginarme en otro destino.

Próxima parada: algún lugar maravilloso al que le encontraré un montón de cosas negativas... ¡seguro!.

jueves, 28 de agosto de 2008

The post with no name

No sé muy bien por donde empezar... han pasado casi dos meses desde el último post y como la mayoría ya sabéis, todo ha cambiado bastante en éste tiempo.

Ahora mismo escribo de nuevo desde España, y de momento de manera definitiva, al menos en lo que se refiere a volver a América, ya que hay planes para un posible traslado a Alemania en unos meses, pero eso aún está por ver.

Motivos del retorno:

Digamos que no ha sido algo lo suficientemente trascendente como para motivar la vuelta por un sólo motivo, sino más bien un cúmulo de ellos.

No estábamos mal, y creo que podíamos haber continuado con nuestra vida tal y como era durante algunos años, pero la idea de continuar allí de la misma forma, junto con algunas adversidades económicas, pintaban nuestro futuro próximo de un color bastante oscuro.

Intentaré resumir. En cuanto a lo económico, la subida del precio del carburante hizo bajar el importe que cobrábamos por cargar y descargar,etc... el pasado año, y no se volvió a recuperar. Ésto unido a un incremento de los precios a todos los niveles (la gasolina ha subido en Canadá más de un 35% en el último año), nos dejaba con lo justo para vivir y pagar las facturas, que no era precisamente el plan inicial, cuando para hacer el traslado nos supuso una inversión, digamos que... generosa.

Tampoco debería ser un gran problema, si sobreviviendo allí te encuentras justo en el sitio en el que deseas estar, con todos tus sueños realizados, blablabla... pero sinceramente, el hecho de haber viajado todos éstos meses por los E.E.U.U. y Canadá, me ha servido para conocerme mejor, y sorprenderme en muchos aspectos.

Otro de los motivos era la imposibilidad de conseguir la residencia permanente gracias a mi trabajo, como sucede en otras provincias, pero Ontario no ofrece esa posibilidad, así que me suponía continuar como trabajador temporal sin tener claro o no si me acabaría pudiendo quedar allí o no.

Hecho de menos muchas cosas de allí, la gente tan educada, la limpieza general(en Canadá), algunos viajes... pero por ejemplo no pude con el tema gastronómico.
Eso de que en un "italiano" te sirvan sandwiches, y las pizzas, en fin, no muy italianas que digamos, y que no faltase en la carta un par de hamburguesas ó sushi, ¿?.
Una semana vale, dos ok, pero al de unos meses, os garantizo que si tenéis que vivir "on the road" sin posibilidad de cocinar en casita, eso era para echarse a llorar.

Así que entre lo ajustado del presupuesto semanal (haciendo milagros), junto con un modus vivendi que no terminaba de convencernos, empezamos a madurar la idea del regreso.
El hecho de que el euro costase 1.60 dólares canadienses, tampoco ayudó, teniendo en cuenta que yo todavía tenía algunos lastres en España.

Luego las posibilidades de permanencia allí, más allá de los dos años del permiso de trabajo se iban esfumando como las millas que hacíamos cada semana, y el tener que volver 4 ó 6 meses de manera temporal a España, era absolutamente inviable, cuando casi no podíamos juntar dinero ni para los billetes de avión.

Ante éste panorama la pregunta es: ¿es que no pagan bien allí?.

Si consideramos que pagas impuestos entre un 24 y un 40% semanal(si,amigos!), y que nos quedaban unos 700 dólares limpios, sin opciones a comer en casa, ni perder tiempo cocinando ya que se entregaba y recogía las cargas diariamente, pues no sobraba dinero, la verdad.
Digamos que con eso, sin deudas en tu país de origen, y llevando un buen colchón de dinero, se puede estar bien, pero si para estar bien, me tengo que llevar un montón de pasta, entonces no lo veo un negocio muy claro.

Y en cuanto a lo personal... ¡quién me iba a decir a mí que iba a echar tanto de menos Alemania!.
Hemos visto sitios naturales impresionantes, New York es mucho New York, pero... ¿y el resto de pueblos y ciudades clónicos?. ¡Lo que me he acordado de Freiburg, Innsbruck, Chequia, Alsace, Bremen, Nürnberg...!

¡Maldigo al embrujo centroeuropeo que me cambió para siempre!

Jamás pensé que éstos años atrás cuando viajábamos y vivíamos por Europa, iban a sentar la base de mis preferencias, y a derrumbar mitos a martillazos.

¿Qué ancestral hechizo vaga por éstas calles y mora por siempre en todo aquél que las recorre?

No quiero empezar un debate entre lo bueno y lo malo de un lugar ó el otro, ni ponerme filosófico, pero sólo los que habéis paseado por esas calles empedradas oliendo a carbón, y os habéis detenido a observar un pequeño rincón al atardecer que no aparece en ninguna guía ó foto en flickr, pero que os hace sentir bienvenidos por un instante, como un deja vú proviniente de algún lugar espacio-temporal de hace 4 ó 5 siglos, me podéis entender.

Sensaciones a las que quizá no presté demasiada atención en su día, y que como una revelación aparecían entonces, incluso en sueños. Ya se sabe, nunca nos conformamos con lo que tenemos, además la nostalgia puede ser un astuto enemigo, pero en cualquier caso, aprecio más si cabe los pasados años recorriendo nuestro viejo continente.

Me estoy yendo un poco por las ramas, y también dedicaré un post a las cosas que hecho de menos de América, pero en conclusión, estamos de vuelta en España, con trabajo, con buenas perspectivas a medio plazo, y con una experiencia realmente increíble en nuestras espaldas, así que doy por bueno el capítulo americano, y os dejo con unas fotos de ayer (nuevo
look incluído) del cumpleaños de un buen amigo, Monxo, que además tocaba ese mismo día en un garito por aquí, con la correspondiente fiesta.
Reencuentro con viejos amigos, algo de whisky, rock, que más se puede pedir para una noche de agosto.



Y a partir de ahora (sin camiones americanos, "Sorry, buddy!"), prometo teneros más al día, que como ya os contaré, hay cosillas sobre las que postear...

Un saludo enorme a todos, perdón por la larga ausencia y gracias por los mails que me habéis enviado preguntando por cómo iba el asunto durante éste tiempo.

lunes, 30 de junio de 2008

I'm still here!

!Soy un desastre, lo reconozco!. He tenido algún día que podido haber añadido un post, pero la pereza me ha podido. Lo peor de todo es que las visitas han aumentado los últimos días y os he tenido un pelín abandonados.

Bueno, ¿por dónde empiezo?. Ayer llegamos de un viaje al centro de Brooklyn, después de haber estado en Ohio, donde por cierto me pusieron mi primera multa por exceso de velocidad.

No os penséis que iba a 200 km/h. El tema es que en la mayoría de estados el límite de velocidad es de 65 millas/h. (velocidad a la que está limitado el camión), y sin embargo, nadie sabe porqué, en Ohio es solamente de 55 millas/h (unos 90 kms./h) y yo circulaba por una autopista de cuatro carriles a unos "peligrosísimos" 94 km/h.
Así que vestido con su sombrero de la oficina del sheriff y tras sus gafas de sol, me ha plantado un ticket de 80 dólares, que no era precisamente para ver la final de la Eurocopa.
Eso sí, el trato fue estupendo, nada de esos aires de superioridad que se gastan a veces los cuerpos del estado.

Y aprovechando la referencia voy a deleitaros con algunas "perlas" que hemos oído por parte de los agentes de aduanas a ambos lados de la frontera con los EEUU:

Agente de aduanas estadounidense: ¿a dónde lleva a esa señorita? (en referencia a Inga)

Inocente conductor foráneo(yo): mmm... a Illinois, viaja conmigo, es mi mujer.

Agente: y...¿planea volver a Canadá?

Yo: me imagino...


Agente: no, es que el hecho de que sea su mujer no implica que se quede de manera ilegal en el país y no regrese.


Yo: ok, perdone, sí, planea volver conmigo.

Agente: ok, ¡que pasen un buen día!


Otro, éste de "mal café":

Agente (observando el pasaporte ruso de Inga): mmm... ¿ella viaja o hace turismo? (curiosa diferencia, pero en fín)

Yo (intentando acertar la respuesta correcta): mmm... viaja conmigo, es mi esposa.

Agente: ¡no!, usted está de viaje, ¡y ella haciendo turismo!.

Yo: ok

Agente: mmm... ¡deletréame su apellido!

Yo (intentando traducir el apellido ruso de Inga a inglés): ¿comorrrrr?, mmm... K-H-A-C...?

Agente: ¡más rápido!, ¡estás fallando el test!

Yo: ¿qué test?

Agente: ¡EL TEST!

Yo: OK!, K-H-A-C-H-U-M-O-V-A

Agente: Ahora dime su fecha de nacimiento

Yo (acordándome de sus ancestros): se la digo, y por fín se queda agusto el hijo de...

Aparte de las pertinentes inspecciones antidroga, etc...suele ir bastante rápido, las preguntas habituales suelen ser más de éste estilo:

Agente (ojeando mi pasaporte): ¡¿España?!, ¿y se puede saber porqué narices viviendo allí te has venido a Canadá?

Hay días que me apetecería hablarle de crisis, inseguridad,etc... y otros (normalmente a -30º grados y echando de menos unos buenos chipirones), que me apetece decirle que eso es lo que pienso yo también... pero en fín, esto es un esbozo del trato diário con los agentes en la frontera.

Ahí van unas fotos de NYC:






Increíble, circulando por la autovía de acceso a Brooklyn, giro la cabeza y me encuentro... el puente de Brooklyn, precioso, impresionante.

Algún lugar de Ohio, aunque parezca el Mississippi.

Imagen realmente dantesca. NY skyline y el cementerio a pie de carretera, muy poético y acorde con el tiempo que teníamos.

Ésta semana será tranquila, el 1 de Julio es el día de la Independencia de Canadá, y el 4 el de nuestros vecinos estadounidenses, por lo que entre festivos, festivales,y fuegos artificiales, no creo que haga demasiadas millas, que sinceramente, no me va mal descansar un poquito, la verdad.

¡Un abrazo para todos!.

sábado, 14 de junio de 2008

Here we go!


Han pasado unas cuantas semanas sin poder aparecer por aquí, pero ahora cargado con un nuevo portatil, prometo no dejaros abandonados más de lo estrictamente necesario. Por cierto, gracias a todos los que me habéis enviado mails, etc... debido a mi inactividad, no tenía constancia de muchos de vosotros, ¡gracias, en serio!.

Downtown Philadelphia

Con respecto al trabajo, bueno hemos estado por nuestra querida Pennsylvania, New York, y un par de interesantes viajes por Missouri, Nebraska, y Iowa, con alertas de tornados incluídas.
Ya iré posteando las fotos que hemos acumulado en cuanto saque un rato libre.

Un abrazo bien grande desde el fantástico verano canadiense.