lunes, 24 de octubre de 2011

Ontario

Poco queda ya por disfrutar del verde de los bosques del norte de Ontario, ésta misma mañana entre Longlac y Nipigon comenzaban a caer los primeros copos de nieve.
Tímidos, mezclados con lluvia y no han durado más de media hora, pero que sirven de aviso para lo que está por venir.













jueves, 20 de octubre de 2011

Great Lakes rain






Los Grandes Lagos. La reserva de agua dulce más grande del planeta, un lugar repleto de parajes en los que perderse, canoa en lo alto del coche, dispuestos a abordar alguna de sus miles de islas, repletos de vida salvaje. Sólo tienen un pequeño incoveniente...

Cuando a la Madre Naturaleza se le cruzan los cables, que como sabrán los que hayan pasado una temporada en el continente americano es más a menudo de lo que debería, Los Grandes Lagos generan unas tormentas dignas de ser comparadas con el diluvio universal.
Ayer por la mañana me levantaba en La Salle, Illinois, no muy lejos de Chicago, con la única preocupación en mente en mi trayecto hasta St. Laurent en Quebec, de pasar sin mayores problemas la frontera de Detroit con Windsor, en Ontario, posible inspección del departamento de agricultura por llevar una carga de productos cárnicos, lidiar con los suicidas que se ponen al volante en la Ciudad del Motor en Michigan, y poco más.
Lo que no me esperaba, aún con esos nubarrones un tanto sospechosos y la ligera lluvia que empezaba a caer, era el calvario que fueron las veinticuatro horas siguientes.

Desde Benton Harbor en Michigan, hasta que he dejado hoy el trailer en las proximidades de Montreal, el viaje completo, mil doscientos kilómetros, o lo que es lo mismo, unas catorce horas de conducción bajo una incesable sucesión de tormentas, a cual más virulenta.
El asfalto cubierto por una capa de agua de unos diez centímetros que hacía imposible distinguir las líneas que delimitan los carriles, así que tuve que ver cómo numerosos vehículos danzaban de un lado a otro de la calzada intentando seguir una línea más o menos continua, siendo a la vez testigo de cantidad de accidentes por alcance. Los chapistas frotándose las manos.

Además, como las carreteras por aquí suelen tener un desnivel importante en ambos lados, algunos se encontraban con charcos del tamaño de piscinas olímpicas.
Eso junto con el ya de por sí loco tráfico de la autopista 401 en Ontario, hicieron del día una auténtica tortura.
Sólo ha parado de llover unos minutos ésta mañana cuando he tomado las fotos, y ahora mismo mientras escribo éstas líneas, el resto, una incesante y encabritada lluvia que hacía que los limpiaparabrisas a máxima velocidad no consiguiesen dar abasto.

Una verdadera gozada el clima de la región de los Grandes Lagos, prefiero no pensar en lo que habría sido en Enero con unos cuantos grados menos.





miércoles, 12 de octubre de 2011

Dodge

Una de las fotos descartadas a priori del álbum de Dodge City, Kansas, que aquella mañana de domingo era una auténtica ciudad fantasma, no se veía ni un alma por la calle.




martes, 11 de octubre de 2011

On the way to Winnipeg

Algunas fotos de éste largo fin de semana de Acción de Gracias en Canadá, tomadas por el norte de Ontario y en Winnipeg, Manitoba.










sábado, 1 de octubre de 2011

Chausson aux pommes

Es curioso como a veces un pequeño detalle sirve como detonador de una explosión en cadena de recuerdos, que te transportan a lugares en los que no pensabas hace años.

Ayer por la mañana, abrí las cortinas del camión en Kaministiquia, cerca de Thunder Bay, Ontario, con algo de luz, justo antes de que empezara a despuntar el Sol, y me encuentro con esa niebla espesa tan típica de ésta época del año cerca de lagos, ríos... me quedé congelado de repente y sentí como si me teletransportara en ese preciso instante a una de aquellas mañanas hará ahora unos cinco años, levantándome en algún húmedo lugar cerca de Mulhouse o Estrasburgo, en mis viajes con destino a Alemania o al norte de Francia, cerca de la Cordillera de los Vosgos, rodeado de viñedos y entre verdes colinas junto al río Rin.

Me pareció percibir incluso el olor de los chaussons aux pommes (hojaldres rellenos de compota de manzana) recién horneados, tan típicos por toda Francia y que eran el complemento indispensable de cada mañana por las tierras de Alsacia.

Un tipo de luz particular o un olor, o en éste caso un poco de niebla... ¡zas!, viaje espacio-temporal un lustro atrás.

"Oh!, Alsace... France, as good as it gets."