No sé porqué tenía una idea totalmente distinta de lo que esperaba encontrarme en Denver.
Limpio, escrupulosamente limpio, comparando por ejemplo con otras ciudades del este norteamericano.
El ambiente de la ciudad, que se vanagloría de tener más locales con música en vivo que Los Angeles, muy vital, con cantidad de librerías y tiendas de discos con intercambio de vinilos, restaurantes variados lejos de las típicas cadenas comerciales.
Mucha gente joven, música en la calle, así que encantado con ésta vidilla cultural que a veces se echa de menos en la tranquilidad de las praderas canadienses.
Como curiosidad, y quizá sea casualidad, pero los dos taxistas con los que hemos tenido el placer de tratar han sido una maravilla, eficientes, baratos, y con una actitud de "buen rollito" que se agradece y no abunda.
Además el día ha acompañado, hemos estado todo el día como si fuese primavera, así que orgía fotográfica que he intentado resumir todo lo que he podido.
¡Que las disfrutéis!, espero que os sirvan para haceros una idea, ya que previamente había estado buscando imágenes en la red, y no encontré demasiadas.





















Lo cierto es que para ser una ciudad de tamaño mediano nos ha dado la impresión de que se necesitarían meses para conocer a fondo todo lo que ofrece Denver, repetiremos.
¡Un saludo, a portarse mal... y a pasarlo bien!