¡Hola a tod@s!
Éste semana he podido comprobar dos cosas de primera mano. Una, que se siente(y padece) cuando pasas la barrera de los -50º (-51ºC para ser exactos), y dos, que le sucede a un vehículo a motor cuando lo pones a esa temperatura con un combustible de calidad dudosa... os podéis hacer a la idea. Pero vamos a empezar por el principio.



Salimos el sábado pasado con destino Le Mars, en Iowa. Cruzamos la frontera con los EEUU sin perder demasiado tiempo, y disfrutamos de un primer día de viaje tranquilo, cruzando Montana, Wyoming y Dakota del Sur sin complicaciones, con un tiempo fantástico (mala señal), y llegamos a Iowa el domingo por la noche, donde nos empezaron a advertir que a partir de la mañana del lunes se esperaba una tormenta contundente, de las que no habían caído hace bastante.



Lugar de la batalla donde murió el General Custer (con las botas puestas)

Reserva india Cheyenne en Montana





Ingenuos nosotros, barajamos la posibilidad de que después de descargar nos podían dar un viaje hacia el sur... nada más lejos. Little Chute en Wisconsin, cerca de Green Bay, que no es precisamente famosa por sus fresas y frutas tropicales.


¡Qué cachondos!

Durante la noche ya había nevado algo, pero nada importante. Eso sí el resto del día cruzando Minnesota, con vientos de 90-100 km/h., y nevando con ganas, hicieron el día realmente largo. Varios latigazos del trailer debido a las condiciones del asfalto, y algunos camiones en la cuneta no hacían más llevadera la situación.
Llegamos a Little Chute la noche del lunes, y a dormir después de un día agotador.



Capilla para pecadores ambulantes
Lo mejor estaba por llegar cual lobo camuflado en piel de cordero. Mañana soleada, camino de Calgary cargado con unos miles de pizzas, con la única pega de que las temperaturas comenzaban a caer en picado. Nada raro por otra parte estando en las fechas qu estamos y cruzando el norte de los EEUU. Temperaturas rondando los -30ºC, hasta ahí normal.
Y aquí viene la historia de la semana.


Con el hielo que se acumula dentro de las ventanas, te puedes hacer un granizado.
Cargamos combustible en Minot, Dakota del norte, que se supone, como todas las estaciones de servicio del norte de los EEUU y Canadá, que debían ofrecer "winter fuel" en todos los surtidores, que no es más que diesel mezclado con un aditivo que evita que éste se congele a temperaturas muy bajas.
La chica de la gasolinera me juró y perjuró que sí, que sin problemas, que no ponía nada, pero que era "como" "winter fuel". Craso error.
Llegando a la frontera con Canadá en North Portal, Saskatchewan, los termómetros registraban ya temperaturas cerca de -43ºC. Me extrañó ver tantos camiones parados en el arcén, y algunos circulando a menos de 40 km/h., hasta que el nuestro empecó a perder potencia.
El motor empezó a funcionar a medio régimen, y me encontré circulando por la autopista a 20 km/h.
Después de unos minutos, pareció recuperar y conseguimos llegar a la frontera. Salir de la cabina para tramitar la documentación necesaria fue digamos que "doloroso".

122 kms. fueron los que conseguimos hacer hasta Weyburn, donde salimos de la autopista debido otra vez a la falta de potencia, para estacionar cerca de una zona de servicio, donde curiosamente venían a morir como ballenas otros tantos camiones con el mismo problema.
Esa noche, la del miércoles, se registraron marcas históricas de -46ºC, con sensación térmica de -51ºC.
Pues bien, todo el problema vino porque nuestro combustible se convirtió en una especie de "mermelada", que obviamente no era capaz de generar suficiente combustión en el motor.
Al menos, funcionó lo suficiente para mantenernos calientes para dormir, y dejó de funcionar por la mañana.
Andar unos metros para llamar por teléfono, comprobar el estado del motor, etc... me costó, incluso llevando guantes, forro polar, gorro con orejeras... pequeñas quemaduras(sin importancia, pero que da una idea de la situación) en el dedo meñique de ambas manos y en una oreja debido a la temperaturas. Sí amigos, el frío quema.
Por lo visto, todos los camiones que había llenado combustible en la susodicha estación en Minot sufrieron el mismo problema.
El estupendo trabajo de los mecánicos de la asistencia en carretera solucionó el problema cambiando el filtro y añadiendo una cantidad importante de aditivos en los tanques. En un par de horas estábamos listos.


Así que ayer pasamos el día viajando hacia el oeste sin mayores complicaciones, para llegar a Alberta y descubrir que aquí (hoy) es primavera. Unos increíbles 7ºC nos han despertado ésta mañana, ¡menudo cambio en 24h.!
Hoy descansamos para salir mañana, posiblemente con destino Waterloo, en Iowa.

Por lo demás, poco más que contar, que Sally, nuestra gata, se ha acostumbrado la mar de bien a viajar en el camión, así que ahora ya somos tres.
¡Un abrazo enorme a tod@s, y a mis colegas blogueros, aunque no os escriba demasiado, que sepáis que os leo, pero voy un poco justito de tiempo!